Ayacucho  

Hablar de Ayacucho, es hablar de las 33 iglesias, pero al viajar a esta cálida ciudad descubrimos que es mucho más que eso.

 

 

  

Para llegar tenemos dos rutas, una por Huancayo y otra por la vía Los Libertadores, nosotros optamos por la segunda así que allá vamos Ayacucho.

Por la Panamericana Sur llegamos en 3 horas hasta la repartición de San Clemente, la señalización en este punto fue bastante clara así es que tomamos la desviación por Tambo Colorado, Humay, cuando de pronto nos dio la noche en Huaytara. Al día siguiente continuamos nuestro viaje rumbo a Huamanga.

Llegamos aproximadamente a las 10.30 a.m. nos recibieron muy amigablemente en el Hotel Santa Rosa, para luego de un buen baño, dirigirnos a la ciudad de Quinua.

Camino a Quinua con un paisaje diferente. Alrededor de la carretera Los Tunales resplandecían sus frutos ya maduros y en 30 minutos de recorrido observamos las majestuosas paredes de la cultura Wari, para finalmente, en medio de bosques de eucaliptos, llegar a la hermosa ciudad de Quinua y sus casas típicas, pintadas y decoradas. Visitamos la plaza principal y recorrimos sus calles empedradas hoy convertida en una ciudad llena de artesanos, ingresamos al museo donde observamos la mesa donde se firmó el tratado de la libertad americana y se encuentran las armas que se utilizaron para ganar esta batalla. Fuimos al lugar donde se realizó la Batalla de Ayacucho. Desde la pampa puede verse el cerro Condorcunca y se nos vino a la mente la batalla entre los patriotas y los realistas. Lo más importante y lo más histórico es que ganamos la batalla y con ello conseguimos la tan ansiada libertad. Pensar que en esta pampa se luchó valerosamente me llena de orgullo. Regresamos a nuestro hotel con mucha hambre, ahí nos esperaba una deliciosa comida de talla internacional.

Al día siguiente teníamos que despertar muy temprano pues nuestro destino serían las ruinas de Vilcashuamán. Para llegar ahí tomamos la ruta de Ayacucho - Cusco y en un recorrido de tres horas aproximadamente estábamos en nuestro destino. 

La ruta estaba asfaltada desde Huamanga hasta Condorcocha. Ahí degustamos leche fresca de vaca y los deliciosos quesos que se preparan y compartimos algunas experiencias con los agricultores y ganaderos del lugar. Desde este punto, la ruta empezó a ser dura, confiados en nuestra Haval entramos con todo en la trocha. En medio de abismos y plantaciones de eucaliptus, atravesando montañas, quebradas y ríos, nuestra Haval salía victoriosa; cuando de pronto, nos encontramos con un río y pensamos que no podíamos pasar, así que decidimos retornar y cuando a unos 100 metros nos encontramos con un camión, el chofer nos dijo que el único camino para tomar la carretera a Vischongo sería cruzando el río. El chofer del camión muy amigablemente se ofreció a ser nuestro guía en el cruce del río. Todo estaba bien, hasta que vimos delante nuestro que las aguas del río llegaban a la altura del chasis del camión. Pensé que nos quedaríamos en la profundidad del río, grande fue mi sorpresa Una vez más, nuestra camioneta pasaba la prueba de fuego, realmente mis respetos para nuestra guerrera Haval, así que continuamos nuestro recorrido hasta llegar al Complejo Inca de Vilcashuamán donde observamos el Ushno. Se dice que desde este lugar el inca daba órdenes y se sentaba al lado de la Colla para dirigir a sus súbditos. 

La iglesia yace encima de restos incaicos muy bien conservados. Apreciamos claramente sus hornacinas y la piedra del sacrificio. Este importante complejo nos recordó mucho las formas de gobernación del imperio inca, porque en el retorno pasamos por la comunidad de Pomacocha, donde dimos un poco de alegría a los niños obsequiando juguetes, En nuestro recorrido comprendí que en medio de tantos campesinos que se dedican a la agricultura también yace un pueblo olvidado carente de muchísimas cosas.

Al día siguiente nos pusimos a conocer la ciudad heroica, conocimos la celda de María Parado de Bellido, también el lugar donde fue ejecutada. Así mismo, la hermosa ciudad rodeada de casonas coloniales y sus arquerías, una tranquila plaza muy conocida. Jr. 28 de Julio y su mercado, fueron lugares donde compartimos con la gente del lugar, gente amigable, artesanos que tallan en piedra de Huamanga, realmente hermosos, su pan Chapla, un pan sin miga de sabor agradable, sus quesos, su comida típica, el puca picante y el kapchi son parte de su gastronomía. Así es Huamanga. 

Ubicación: 

Ayacucho

Clima: 

Agradable, templado y seco, con cielo azul permanente y un resplandeciente sol, que se caracteriza por su persistente aire primaveral.

Duración de viaje: 

8 horas

Platos típicos: 

Puca picante, Kapchi, sopa de mondongo

Unidad de viaje / Motor: 

Haval H6 /1.5 Turbo

Recorrido total: 

920 Km. Aprox.

Carreteras: 

Vía Los Libertadores

Carretera a Vilcashuamán

Carretera Huanta-Ayacucho

 

 

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