Cerro de Pasco

Cuando supe que iríamos a Cerro de Pasco me emocioné mucho, siempre quise ver las pampas de Junín, y por alguna extraña razón tenía un gran deseo de ir a esta enigmática y controversial ciudad.

Doy una mirada a nuestra camioneta Haval H6 que nos acompañará en el viaje y le pregunto ¿llegarás?  Porque una cosa es pasar Ticlio y otra sobrevivir a los 4500 msnm sin mostrar algún signo de falla, sin lugar a duda, tendría su prueba de resistencia.

Camino a la aventura

Salimos de Lima por la Carretera Central, ingresamos a La Oroya para tomar el desvío hacia las Pampas de Junín que nos recuerda la Guerra del Pacifico, desde allí, se ve lo hermoso de sus paisajes. En la plaza principal de la ciudad se observa el monumento en homenaje a la Guerra del Pacifico, divisamos la Meseta de Bombón en su máximo esplendor, rebaños de campesinos albergados por alpacas y ovejas le dan vida a las hermosas Pampas de Junín. Pasando Carhuamayo y Ninacaca llegamos a Shelby, volteamos a la izquierda para dirigimos a la ciudad de Vicco, un pequeño poblado a 30 minutos de la ciudad de Cerro de Pasco. Allí, el alcalde de Vicco, el ingeniero Darwin Chávez nos esperaba con su comitiva donde se destaca su hermosa iglesia del siglo X. La ciudad estaba impecablemente limpia, no había casi nadie así que nos hicieron pasar a la municipalidad, entrevistamos al alcalde para luego de manera personal y gentilmente nos hiciera un recorrido por los puntos turísticos más resaltantes con nuestra Haval como compañera respondiendo muy bien en territorio agreste por medio de las pampas de Vicco sobre la tierra como un tractor surcando nuevas rutas. Luego, divisamos la ciudad perdida, así llamamos a las ruinas de la antigua ciudad de Vicco, muy cerca de allí vimos su hermosa iglesia del siglo XIV. Pasamos también por los Pumpus, un lugar donde los antiguos incas hacían sacrificios y ritos a sus dioses, se dice que desde esta parte empezaban los cuatro suyos. 

Continuamos en medio de hermosos parajes descubriendo y siendo guiados por el alcalde, fue así que llegamos hasta la bellísima laguna Pampa Michi de color azul intenso, de agua virginal donde la naturaleza refleja su tranquilidad y belleza con garzas y coloridas parihuanas, que caminaban con tranquilidad en sus orillas, acompañadas de patos y diversas aves que nadan  sin presagiar que las estábamos observando, cuando de pronto tal vez para darnos espectáculo, las parihuanas alzan vuelo y pudimos apreciar su hermoso aleteo, quedé maravillada con tremendo espectáculo. Eran casi las 5 de la tarde y el sol empezaba a ocultarse y el paisaje era increíble, el sunset, el cielo, el lago, un frío que no se siente, un aire puro sin contaminación que nos llena los pulmones de oxígeno y no permite que nos cansemos, siempre acompañados de una buena camioneta que nos trasladaba de lado a lado sin complicaciones. El frío era intenso al caer la noche y nos enrumbamos a casa de Doña Nicolasa, junto a algunos pobladores de Vicco, iniciamos la cena.

La naturaleza en todo su esplendor

Al día siguiente, muy temprano continuamos nuestro andar, esta vez fuimos a Huayllay, el bosque de piedras más grande del mundo. En compañía de los chicos de Pasco Motor Club, nos alistamos para empezar nuestra caminata por la ruta. Así empezamos cuesta arriba, todo el suelo brilla como si camináramos sobre los minerales, en breve empezamos a divisar algunas figuras hasta detenernos en una pintura rupestre que representa la alpaca, una pintura que según nuestro guía está hecha con sangre y cochinilla. Continuamos nuestra caminata en fila india cuando de pronto frente a nuestra vista nos encontramos con una piedra con figura de cobra muy representativa del bosque y al lado, un grupo de monjas en peregrinación (todo de piedra).

Estábamos algo cansados, así que al hacer un breve descanso de cinco minutos notamos que todo el cansancio de la caminata se había disipado por completo, una sensación que jamás experimentamos. La caminata te hace sentir la esencia de la vida, cuando respiras, oxigenas tu alma y espíritu no sé si existen palabras para describir tanta belleza, solo sientes y vives la laguna en medio del bosque de piedras, con peces libres de contaminación dando saltos de felicidad.

Eran casi las 3 de la tarde, bajamos para almorzar, así que fuimos al poblado de Huayllay ahí nos entretuvimos con un grupo de niños con quienes compartimos algunos juegos para retornar a la ciudad de Cerro de Pasco. Llegada la noche recibimos la invitación del Club Automovilístico “Pasco Motor Club” para ir a la mejor discoteca de la ciudad de Pasco así que nos alistamos para ir y terminar con una linda velada.

Eran las 7 de la mañana, salimos a desayunar para probar la famosa sopa verde, eran casi las 9 cuando ¡ohh!  estábamos frente a una mina en el centro de la ciudad, nos dicen que es una mina a tajo abierto, donde sacan minerales, las perforaciones y explosiones se sienten en toda la ciudad y el relave del mismo está en medio de los pobladores, tal parece no importarle a nadie su contaminación, solo la explotación del mineral. Cerro de Pasco, una ciudad eminentemente minera donde las camionetas 4x4 están por todas partes como las mototaxis en un poblado de la selva, casi todos enfocados al negocio de la minería, una ciudad algo desordenada en la construcción de calles y veredas donde al parecer lo más importante es la explotación del oro, plata, zinc, bismuto, cobre, plomo o cualquier otro mineral que se encuentre.

Festival de Lagunas

Casi medio día y era tiempo de retornar. Debatimos la ruta, así que decidimos aventurar y retornar por Canta, sabíamos que era un recorrido corto, así que depositamos nuestra confianza en nuestra chinita Haval que se había comportado a la altura de una 4x4, encendimos motores y enrumbamos por la Cordillera de la Viuda.

Atravesando Huayllay el paisaje era simplemente hermoso, en el camino encontramos algún camión que trasladaba mineral, el paisaje era diferente, la Cordillera de la Viuda se impone con sus 50 kilómetros de largo de roca maciza de color oscuro, en algunos tramos algo tenebroso y en compensación, la naturaleza nos regala las más hermosas lagunas naturales que yo haya visto, la Laguna Verde Cocha, luego la Laguna Chuchun de tres colores, empezando en un  color tierra verde y turquesa intenso, de apariencia virginal, algunas de ellas con avecillas y fauna silvestre del lugar, allí estaba también la Laguna de Torococha sin pestañear ni un minuto nos quedamos admirando su belleza. Llegamos a un pequeño poblado llamado Cantamarca y en menos de 60 minutos estábamos almorzando en Canta ¡Habíamos llegada a Lima! pasamos pronto Santa Rosa de Quives, Yangas, Zadan y Trapiche para finalmente estar en la Av. Túpac Amaru, en el distrito de Comas.

Sin duda, nuestra Haval una vez más nos demostró su aguante, capacidad y confort de su equipamiento para tener un viaje placentero libre de las inclemencias del tiempo al lado de nuestro equipo de aventureros.

Ubicación: 

Cerro de Pasco

Clima: 

Clima frío y con una permanente presencia de lluvias durante las estaciones de otoño, primavera y verano. La temperatura media anual máxima es de 12°C y la mínima de 0,6°C 

Duración de viaje: 

Lima – Canta – Huayllay – Cerro de pasco (Tiempo estimado – 5 horas) Lima – Oroya – Cerro de Pasco (Tiempo estimado – 7 horas)

Platos típicos: 

Caldo Verde

Unidad de viaje / Motor: 

Haval H6 / 1.5 Turbo

Recorrido total: 

300 Km aprox.

 

Facebook Twitter Google+ Pinterest
×

Log in

×

Mantente al día

Inscríbete a nuestro boletín electrónico para obtener la información del concurso,
Ofertas y más.