Chiclayo

Quiero compartir con ustedes mi recorrido por este paraíso histórico, donde la biodiversidad cultural y biológica se unen y nos entregan una experiencia inolvidable.

Nuestros primeros destinos en Chiclayo son el Museo Arqueológico Nacional Brüning y el Señor de Sipán, y para llegar ahí, antes teníamos que ir al distrito de Magdalena de Cao, ubicado en la provincia de Ascope, en el departamento de La Libertad. 

En la entrada, un aviso nos da la bienvenida a un pequeño poblado de pocas casas donde sus habitantes se dedican a la agricultura y pesca, un poblado donde predomina el matriarcado desde sus ancestros, un lugar para escapar del estrés y nutrirte de mucha cultura de nuestros antepasados, los moches.

Con nuestra fiel compañera, la Haval H6, ingresamos sobre el Valle de Chicama y descubrimos tres huacas piramidales: la Huaca Prieta, el Brujo y la Huaca de Cao Viejo. Esta última fue nuestro interés en el 2006 porque anunciaba el hallazgo de una momia en un fardo de 1700 años, se trataba de la poderosa Señora de Cao, la primera mujer de carácter gobernante.

Ella dormía en una urna con sus cabellos largos y en perfecto estado de conservación. Aún pueden verse los tatuajes bien definidos con figuras de serpientes y arañas en sus brazos y tobillos. Entendí además por qué se le dice la dama de los tatuajes y a los lados lucían los enormes báculos que representaban su poderío. 

En esta sala se exhiben otros objetos hallados junto a su tumba, la belleza de su ajuar, sus collares, narigueras y pendientes, las joyas y vestimentas que ella acostumbraba usar en su tumba. Al salir del museo, nos dirigimos hacia la huaca, el lugar donde se encontró a la Señora de Cao y a las figuras en alto relieve policromados de diversos diseños que representan personajes mitológicos ambientados en un paisaje marino, danzantes que bailan cogidos de la mano, prisioneros desnudos con sogas en el cuello y lo que llama nuestra atención es un personaje que en una de sus manos sostiene la cabeza de un presunto prisionero. Así mismo, un mural en alto relieve que representa a la deidad moche Ai Apaec, también apreciamos la tumba donde se encontró la momia, cubierta de palos de algarrobo que no permitían que entre absolutamente nada y se conservara en buen estado.

Desde lo alto, observamos lo hermoso del paisaje y ya de retorno al pueblo    almorzamos un rico cebiche con arroz con mariscos, para luego continuar con nuestra hoja de ruta en medio de cañaverales hasta llegar a la ciudad de la amistad Chiclayo.

Ahí nos esperaban los clubes de autos y motos con quien compartimos un momento agradable en el Paseo Yortuque, compartiendo experiencias y pasamos un buen rato de camaradería. Conocimos a Rufino Mendoza, presidente del Motor Club Ferreñafe, quien nos invitó amablemente a visitar la tierra de la doble “F”. El compromiso estaba hecho así que, al día siguiente, luego de hacer un city tour por Chiclayo nos dirigimos hacia Ferreñafe, luego de 20 kilómetros de recorrido nos encontramos con los chicos del Motor Club Ferreñafe quienes nos esperaban en el taller mecánico de Rufino.

Luego, nos fuimos a almorzar un delicioso pato al barro, espesado de carne de pecho, el frito y sopa de cholo. Después de este delicioso almuerzo nos dirigimos hacia el bosque de Pómac, desde Ferreñafe son 9 kilómetros de recorrido en trocha por la carretera Pitipo- Batan Grande. La recomendación que nos hacían era ir en una 4X4; pero nosotros nos embarcamos en nuestra Haval H6, que como ya es costumbre frente a los desafíos, confiamos en el poder de su potente motor 1.5 turbo de 4 cilindros y 16 válvulas. Y como en anteriores oportunidades dejó a más de uno sorprendido.

En medio de la trocha llegamos al bosque de Pómac, el santuario histórico protege la más densa formación de algarrobos del planeta en un territorio de 5887 hectáreas, donde la biodiversidad cultural y biológica se unen y nos entrega una inolvidable experiencia.

Ingresamos juntos en caravana en medio del bosque seco de algarrobos, contemplamos el árbol milenario -un árbol de más de 500 años- continuamos con nuestra H6 hasta el Mirador artificial desde donde pudimos observar el santuario. Luego nos dirigimos hacia Huaca la Merced, famoso por los hallazgos de oro y plata, desde allí también se puede obtener una vista privilegiada del bosque. 

Este es reconocido por el hallazgo del Tumi de Oro, famoso cuchillo ceremonial que se encontró en el interior del templo. No puedo dejar de mencionar la huaca el Oro donde se descubrió al Señor de Sicán con su conocida mascara de oro. 

Para llegar ahí teníamos que cruzar el río La Leche que está ubicado en la parte media del valle. Observamos detenidamente el río, estaba totalmente seco, lleno de arena. Nuestros amigos del Motor Club Ferreñafe nos miraron y con una sonrisa amplia el presidente Rufino Mendoza exclamó: “si tu camioneta atraviesa esto sin problemas, confiaremos en tu Haval H6, cualquiera no atraviesa esto”, asumimos el reto sin saber los resultados, nunca habíamos tenido una prueba tan extrema en un terreno tan agreste.

Los resultados nos hicieron vibrar de júbilo y alegría una vez más, nuestra compañera de viaje, la H6, nos demostró su potencia y poderío a toda prueba, cruzamos el río La Leche en plena sequía y los aplausos no se hicieron esperar. Con esta victoria terminamos nuestra travesía en el gigante bosque de Pómac. Momentos inolvidables que nos hicieron pasar los chicos del club automovilístico Motor Club de Ferreñafe.

DATOS DEL VIAJE:

Ubicación: Lambayeque

Clima: Cálido, desértico y océanico. Y varía con la ocurrencia del Fenómeno del Niño.

Duración de viaje: 4 días.

Platos típicos:

Pato al barro, sopa de cholo, espesado de carne de pecho, el frito.

EL VEHÍCULO:

Unidad de viaje / motor:

Haval H6 / 1.5 Turbo

Recorrido total:

1660 km.

HOJA DE RUTA:

Magdalena de Cao, Tumba de la Señora de Cao, Paseo Yortuque, Ferreñafe, Bosque de Pómac y Huaca Cao Viejo 

 

 

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