Huancayo

Eran casi las cuatro de la mañana cuando el despertador sonó, di un brinco de mi cama, tomé un rápido baño y en menos de 15 minutos ya estaba embarcando la Haval H6 con destino a Huancayo. Visita de rigor a un grifo, pues había que tanquearlo de gasolina, una leve revisión todo ok, rumbo a nuestro destino final Huancayo. Tomamos la vía de Evitamiento y autopista Ramiro Prialé, a esa hora de la mañana la pista estaba despejada y en breve llegamos a Chosica, ya para entrar a la carretera central sentimos el caos vehicular, su estrecha pista de un solo carril obliga a tener mucho cuidado con los enormes camiones y trailers que circulaban temerariamente.

 

 

 

Pasamos el peaje de Corcona y Matucana hasta llegar a San Jerónimo de Surco a la altura del kilómetro 66 (por la margen derecha). Allí visitamos la iglesia y la torre colonial construida de adobe que por su ubicación estratégica sirve como mirador.  Desde allí se puede hacer caminatas hasta la catarata de Palakala y visitar restos arqueológicos y la cascada de Huanano. Nosotros continuamos nuestra hoja de ruta.

El verdadero road test lo conseguimos en la subida a Ticlio, increíble a unos pocos kilómetros de lima y cuatro horas de recorrido, dejamos de estar al nivel del mar, para alcanzar los 4,800 msnm. Es una subida realmente vertiginosa. El paisaje es diferente, desolado, pero muy hermoso, el sol estaba radiante,  íbamos parando y admirando la belleza de este paisaje andino, nuestro vehículo respondía muy bien, el sunroof nos permitia hacer tomas desde la camioneta en pleno movimiento y disfrutar de la sensación de libertad que te da el viento cuando sopla fuerte. La vía férrea nos llamó la atención pudimos divisar algunos túneles por donde pasa el tren del Ferrocarril Central del Perú. Son 69 túneles y 58 puentes que cruzan la Cordillera de los Andes, siendo considerado nuestro ferrocarril entre los ferrocarriles más notables del mundo por las dificultades técnicas que tuvieron al construirlo por el elevado nivel al que llega. Ascendiendo, es el único tren en Sudamérica que llega a 4,781 msnm en el túnel de Galera y en el ramal minero de Ticlio a Morocoha a 4,835 msnm, manteniéndose durante muchos años como el más notable e imponente. siendo superado recientemente por el ferrocarril Qinghai- Tibet que alcanza a 5,072 msnm.

El cambio climático es notorio,  el paisaje cambia de costa a sierra, la vegetación es nula, solo vemos el Ichu, un pasto que abunda en las zonas altiplánica que crece en las alturas, resistiendo las inclemencias de la nieve y la lluvia. El paisaje es diferente, desolado, pero muy hermoso, pese a eso, el sol estaba radiante.  

El paisaje sin duda es espectacular, un destino turístico diferente, La imponente laguna de Ticlio  tiene dos colores: un verde esmeralda y turquesa. Las avecillas en el lago terminan por darle una imagen pintoresca al lugar. Todo era realmente hermoso e impactante, estábamos muy emocionados nutriéndonos de tanta belleza natural, haciendo diversas tomas fotográficas hasta que empezamos a sentir un poco la falta de oxígeno, el temido soroche se hacía presente con síntomas como dolores de cabeza, pero nosotros teníamos plan de emergencia. Estábamos preparados con pequeñas válvulas de oxigeno de OXYGEN PLUS que nos devolvieron la vitalidad y que son muy recomendables para combatir el mal de altura de forma inmediata. Es la mejor opcion a la cual puedes recurrir sino te gusta el sabor y aroma de la tradicional hoja de coca que también es muy buena para evitar los temidos malestares del soroche.

Seguimos con la travesía, dejamos atrás el campamento minero de Ticlio y Morococha para pasar por la Oroya, un importante centro minero para luego llegar a Jauja, ciudad fundada por Francisco Pizarro en 1534, que fue inicialmente la capital del Perú, aunque posteriormente Pizarro se decidió por Lima. Fue allí que decidimos hacer un pequeño paseo en bote en la laguna de Paca, lugar donde se tejen algunas leyendas míticas, que nos sirvió para relajarnos al caer la tarde. Entrada la noche nos despedimos de las lagunas, y entramos a la ciudad de Huancayo para pernoctar en San Jerónimo de Tunan, en el hotel Tuki Llajta, un hermoso lodge en la cima de una loma con una arquitectura espectacular, donde es posible tener una visión de un hermoso paisaje andino. Sus amplias habitaciones con chimenea le dan un ingrediente más a la cálida noche que pasamos en sus cómodas instalaciones.

Eran las ocho de la mañana, el cielo azul y un radiante sol nos dan los buenos días. Era el momento de visitar la incontrastable ciudad de Huancayo, que se ganó ese título por decreto supremo el 1 de Marzo de 1822 publicado en Lima por el supremo Delgado Marquez de Torre Tagle, como premio a la inmolación de los Huancas en la Batalla de Azapampa que se realizó el 2 de diciembre de 1820. En esta lucha contra los invasores españoles, los huancas tuvieron más de cinco mil bajas pese al esfuerzo y valor que desplegaron por lograr la independencia. Los soldados y las guerrillas pelearon contra los realistas con una medalla con la inscripción “el valor es mi divisa” y en el anverso “a las partidas de las guerrillas”.

Entramos por la calle real, la plaza de la Constitución para dirigirnos  de pasadita al parque de los sombreros, donde se pueden ver diversos sombreros que se usan en la zona. Posteriormente nos dirigimos al cerrito de La Libertad, mirador natural de la ciudad de Huancayo donde también hay un pequeño zoológico que no me gustó mucho por las condiciones en que se encuentran los animales. Muy cerca de allí se encuentra un punto turístico llamado Torre Torre, nombre de las formaciones rocosas de tierra arcillosa formada por la acción erosiva del viento y lluvia que alcanzan una altura de 30 metros y que siempre se encuentran en constante mutación. Hoy por hoy podemos apreciar una interesante vista. Huancayo también es disfrutar de una buena comida y gozar con sus hermosas danzas como el famoso huaylarsh.

Mayo 15 del 2016, nos encontrábamos en el distrito de Hualhuas a quince minutos de la ciudad de Huancayo. Anuncian un atractivo festejo taurino para las cuatro de la tarde y en el preámbulo estábamos en medio de bailarines con coloridos trajes típicos de la zona quienes participaban de una celebración religiosa, con músicos y bandas, entre tanto la ciudad entera se prepara para asistir a la corrida de toros en un ruedo preparado de manera artesanal que no reunían las condiciones de seguridad pero el público no presta importancia del hecho, solo la adrenalina por el espectáculo y diversión es lo más importante, los castillos llegaban a la plaza para ser quemados en la noche. Nosotros partimos hacia el distrito de Huaripampa donde se celebra a San Isidro, llegamos en medio de la fiesta y el mayordomo nos recibió amablemente haciéndonos partícipes de la celebración, nos acogió con un delicioso chicharron colorado, y la espumante cerveza, allí nos quedamos  a celebrar el fin de nuestra hoja de ruta.

Datos del viaje:

Ubicación:  Departamento de Junín provincia de Huancayo

Clima: Mínimo 4 grados, Máximo 23 grados

Qué llevar: Ropa abrigadora, gorro, chalina, sombrero y lentes de sol. Caramelos, chocolates, oxigeno y hoja de coca para combatir el mal de altura

Duración de viaje: De Lima a Jauja 6 horas 265 kilómetros. De Jauja a Huancayo 57 minutos 48.3 kilómetros por margen derecha.

Destinos visitados: Según hoja de ruta: San Jerónimo de Surco, Ticlio, La Oroya, Jauja, Huancayo.

El vehículo:

Unidad de viaje: camioneta Haval H6

Modelo: H6      Motor: 1.5 Turbo

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