Hasta la fecha 31 pilotos ya abandonaron el Dakar

Piloto chileno Carlo de Gavardo también abandonó el DakarEl rally raid no sólo pone a prueba el físico y la resistencia de los competidores, sino también pone a prueba a los vehículos, fieles y mecanizados ‘compañeros de ruta’ que siempre condicionan la situación de sus pilotos, porque también los pueden traicionar. En sólo dos días de carrera ya han abandonado 31 pilotos, forzados por diferentes motivos.

Hasta la fecha, 16 motociclistas, 2 cuatrimotos, 12 camionetas y 1 camión tuvieron que abandonar forzosamente, por desperfectos mecánicos, accidentes y  lesiones, como en el caso del piloto de cuatrimotos Mauro Almeida, uno de los cuatro uruguayos presentes en el Dakar que se rompió los ligamentos de un brazo por una mala maniobra.

“Estoy muy triste”, cuenta abatido Almeida. “Venía andando en un muy buen ritmo, rápido pero sin arriesgar más allá de lo normal en este tipo de carrera….  En un momento tengo un cuadriciclo delante de mí, se tira hacia la derecha esquivando  tres zanjas –yo no las había visto porque iba atrás del polvo de él– pasé las dos primeras pero la tercera me sacó el cuadri de la mano, me tiró y caí sobre ese brazo. Me levanté con un fuerte dolor y así seguí”, relató.

Similar es el caso de otro ‘cuatrimotero’, el argentino Luciano Gigliardi (Yamaha número 262), quien abandonó ayer al inicio de la segunda etapa del Rally Dakar en Argentina, que unía los caminos de Santa Rosa-San Rafael.  Gagliardi, de 31 años, largó la etapa y debió desertar por una lesión en una de sus manos en inflamación en la zona afectada, por lo que él mismo decidió bajarse del rally dado el inmenso dolor.

Diferente pero no menos lamentable, fue el caso de Miguel Regino, quien no pudo superar la primera etapa por no llegar a tiempo en la entrega del vehículo por problemas mecánicos.

No menos curioso pero igual de frustrante es el caso del también gaucho Mariano Lorenzetti, quien vendió su departamento para ser parte de la justa, hasta que un camión que avanzaba a alta velocidad, destruyó por completo su moto KTM y con él sus ilusiones.

Los abandonos forzados son episodios lamentables y dramáticos para cualquier piloto. Meses (o años) de preparación, miles de dólares invertidos, y la posibilidad de cumplir el objetivo de llegar a la meta, se van al garete en apenas minutos. Dramas y alegrías no son ajenos al Dakar, y quienes lo vivieron lo saben muy bien.



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