Los primeros vehículos híbridos

Los primeros intentos de construir y desarrollar vehículos híbridos se remontan a la primera mitad del siglo XIX, cuando los motores eléctricos y de vapor eran los reyes de la naciente industria masiva.

Los eléctricos eran silenciosos, económicos y fáciles de montar, lo que los hacían bastante atractivos a la población, sin embargo, sus limitaciones fueron las baterías y pilas, las cuales no eran recargables, por lo que fue necesario buscar nuevos métodos de mejora en su autonomía. La solución fue el motor de combustión interna.

El primer tranvía con propulsión híbrida en serie fue producido por W.H Patton, en 1890, y el primer auto híbrido fue creado por JH. Dowsing, quien patentó ideas sobre hibridación en paralelo, las cuales fueron utilizadas en Estados Unidos para mover camiones y autobuses.

Finalmente en 1898 se fundó la compañía General Español a de Coches, cuya gama inicial de automóviles eléctricos, tuvieron la opción de implementar un motor de gasolina, unido a un generador de recarga de las baterías, lo que hoy se conoce como híbrido en serie. Lamentablemente, no tuvieron éxito y su producción se paralizó en 1901.

Fuente: Excelenciasdelmotor.com