Antes de finalizar el año, decidimos enrumbar hacia la zona del Vraem – para muchos desconocida – y adentrarnos en el distrito cusqueño de Pichari, uno de los distritos turísticos más maravillosos del sur de nuestro país. Aquí la crónica de este viaje que quedará en nuestro recuerdo. ¿Te animas a hacerlo?
Antes de emprender este viaje hubo personas que se opusieron por la inseguridad en el trayecto; sin embargo, lo que vivimos durante aquellas casi 12 horas de viaje fue inolvidable, sobre todo porque Pichari tiene más de un atractivo turístico que mostrar a sus visitantes, sobre todo sus encantadas cataratas.
Para llegar al VRAEM son aproximadamente 16 horas de viaje que cruzan la espesa vegetación de Ayacucho. Desde la ciudad de Huamanga tomamos el camino hacia Pichari, una localidad de ceja de selva del Cusco a la que se llega cruzando un puente que lleva el nombre de San Francisco.
Pero, vamos, nosotros decidimos ir en nuestra resistente camioneta que ya nos había llevado desde Lima hacia el centro de Ayacucho y lo mismo hicimos desde Ayacucho para llegar a Pichari, claro está, tomando las precauciones del caso.
El inhóspito clima no amilanó nuestros ánimos, por el contrario, nos motivó a seguir adelante y a conocer las cataratas de las que muchos habían hablado anteriormente. “Son mágicas, encantadas, espectaculares”, sostuvieron algunos mochileros que encontramos en el camino. Y vaya que no exageraron cuando las vimos por primera vez. No obstante, la única manera para llegar hacia las cataratas es a pie.

Conversamos al respecto con Yover Solís, jefe de la oficina de Imagen Institucional de la Municipalidad de Pichari, para que nos dé algunos alcances antes de ver en vivo y en directo a las afamadas cataratas.
“En el distrito de Pichari hay un conjunto de cataratas. En realidad se han identificado más de 20, de las cuales las más visitadas son cuatro de ellas que están cerca de la capital del distrito de Pichari, que es el centro poblado de Catarata, o pasando por la misma carretera que es el centro poblado de Omaya”, señaló en primer término Yover.
Él agregó además que durante las jornadas de feriados hay buena concurrencia. “Aproximadamente son alrededor de 500 personas que arriban a Pichari durante los feriados largos. Y en temporadas como la del Festival Internacional de la Hoja de Coca que se realiza en agosto, asisten más de 10 mil visitantes y de esa cantidad, por lo menos el 70% va hacia las cataratas”, concluyó el vocero del municipio distrital.
Ya estábamos en Pichari y ya habíamos conversado con el vocero del municipio distrital. Se trata de uno de los viajes más largos que hemos hecho, pero vamos, valió la pena. Lo que vimos y vivimos durante el trayecto a pie quedará en nuestra memoria.
Mientras visitas las cataratas no solo vas y las ves, también en el camino encuentras animales como el gallito de las rocas e incluso, te encuentras con jóvenes mochileros y lugareños quienes te asisten de la mejor manera.
Ahora bien, al llegar a las cataratas solo quedó en primer término contemplarlas y acercarnos lo más posible, salvaguardando claro está nuestras vidas.
Las cataratas en cuestión son “Ángela”, “Ángel”, “Velo de Novia” y “Rey del VRAE”; asimismo, están las cascadas “Salto del Gallito” y “Secreto del Amor”, por citar solo algunos de ellos. Estuvimos a pocos metros de las cataratas durante un par de horas, siendo parte de la naturaleza y contemplando el paisaje que nos rodeaba, a la vez que interactuamos con habitantes de la localidad.
El largo viaje valió la pena y ser parte de él no lo cambiamos por nada. Y tú amigo lector, ¿te animas a conocer las encantadas cataratas de Pichari?
El objetivo de la Municipalidad Distrital de Pichari es promover el turismo ecológico. Incluso, tienen un proyecto que es de microzonificación ecológica y económica, a través de la cual se ha profundizado en el tema de las cataratas.
¿Cómo llegar?
Desde Huamanga, Ayacucho, llegas en un vehículo hacia Pichari y luego a pie hacia la zona de cataratas.
Ubicación: Cusco
Clima: Nublado
Distancia desde Lima: 819 km.
Gastronomía: Chicharrón de doncella y caldo de cacharama
Altura: 600 m.s.n.m.