El 'fesh fesh' indio inunda el circuito de Buddh

Dos días atrás se celebró el Diwali, la fiesta de las luces, la entrada al nuevo año hindú, y la ciudad de Nueva Delhi se iluminó con miles de fuegos artificiales. Toda la noche estuvieron sonando atronadores cohetes, del ocaso al alba. El ruido se escuchaba perfectamente, pero todos los colores de la increíble pirotecnia india eran grises. Apenas se veían. Uno de los mayores impactos del viajero cuando llega a este lugar es la increíble neblina de contaminación, suciedad y arena que existe en el aire.

Es una especie de fesh fesh, algo similar al polvo en suspensión que existe en algunos lugares del desierto y que, en los deportes de motor, es típico del Dakar. Y es que en estos increíbles y extraños parajes de India más parece que te vas a encontrar con Marc Coma en su KTM impregnado de tierra, que con Fernando Alonso a los mandos de su Ferrari rojo, incluso se llega a pensar en buscar el bivouac en vez del hotel respectivo. Pero hasta aquí ha llegado la Fórmula 1 y con un circuito espectacular que ayer, en el día de su estreno, únicamente tenía un problema: el polvo en suspensión y la suciedad de la pista.

El trazado se encuentra apenas a 50 kilómetros del centro de Nueva Delhi, pero la polución tanto en la ciudad como en los alrededores es tremenda. Mucho mayor, por ejemplo, que en Madrid. Y es que aquí supera, casi en cinco veces, los límites recomendados por la Organización Mundial de la Salud.

La clave son las partículas en suspensión en el aire compuestas de humo, hollín, polvo y microgotas líquidas, algo que normalmente se mide en microgramos por metro cúbico de aire y es uno de los principales indicadores de la calidad del aire. Pues bien, si en la capital de España en los últimos tiempos ha sonado la alarma porque llegó a ser de 52, normalmente es de 26 y ahora tras las lluvias ha bajado a 10, en Delhi la situación es mucho peor. La OMS hace una recomendación de 40 microgramos por metro cúbico como máximo, pero aquí es de 198 como media y ha llegado a ser de casi 400.

Además, la pista estaba muy sucia. Eso provocó que muchos pilotos sufrieran accidentes al salirse de la trazada buena, que se estaba haciendo en esos momentos, y otros tuvieran más problemas de motor que en toda la temporada. Fue el caso de Alonso, que apenas pudo dar cuatro vueltas en la primera sesión, o de Pastor Maldonado, que vio cómo el propulsor de su Williams ardía.

Finalmente el mejor tiempo fue para un renacido Massa, que se ha venido arriba en los últimos tiempos y ya sueña con ganar el próximo título a su compañero español. El brasileño fue el más rápido en la segunda sesión por delante de Vettel y el asturiano. La calificación promete ser otra cosa, pero es posible que, por primera vez este año, haya tres equipos Red Bull, McLaren y Ferrari luchando por la pole. Si el fesh fesh indio lo permite...