Al piloto portugués le bastó ser segundo en la cuarta carrera del campeonato para sentenciar matemáticamente el título junto a DS.
Da Costa controló los tiempos de la carrera en todo momento. Jean-Éric Vergne, su compañero de equipo y vigente campeón, salía desde la pole position y se puso líder, algo que no cambió hasta el final de la carrera.
Aunque en realidad el título quedó bastante sentenciado en la primera vuelta. Maximilian Günther, el segundo de la general, estrelló su BMW en las primeras curvas, provocando la salida del coche de seguridad. Un abandono que dejaba todavía más claro que da Costa iba a ser campeón en la cuarto carrera de Berlín.
Los dos coches de DS Techeetah hicieron toda la carrera igualados en la primera posición. Da Costa lideró durante bastantes vueltas, pero al final prefirió conservar ante los ataques de su compañero Vergne. Con ser segundo le bastaba para ser campeón y, además, también le daba el título matemáticamente a DS.
Ahora quedan dos carreras más en Berlín, miércoles y jueves, para terminar con la fiesta. Pero los premios importantes están servidos. Antonio Félix da Costa es campeón por pilotos y DS por constructores.