Las competencias automovilísticas de aceleración, también conocidas como piques, han ido evolucionando a través del tiempo y cada vez más corredores se inclinan por participar en los piques legales, dejando de lado los peligros que causan las competencias informales.
En 1996 se empiezan a correr los piques legales en el Campo de Marte y se crean dos clubes, uno de ellos fue el Club de Autos de Piques del Perú (CAPP), que organizaron carreras de aceleración durante el año 1998 y que años más tarde se convertiría en el Club de Autos Deportivos (Cadepor).
“En el 2007 se crea Cadepor, desde ese tiempo las competencias de piques legales fueron continuas, cuando no se podía correr en Las Palmas, nos íbamos al aeródromo Lib Mandi o a otra locación, ahora estamos en La Chutana desde el 2013”, cuenta Rolf Giraldez, uno de los directivos de Cadepor.
Una vez fundado Cadepor, se empiezan a realizar varias competencias de piques legales al año. Del 2007 al 2009, las carreras se realizaban en el aeródromo Lib Mandi de San Bartolo, en el 2010 se corrió en el autódromo de La Chutana, del 2011 al 2013, los piques se trasladaron a Las Palmas y desde ese mismo año hasta la actualidad, las competencias de aceleración volvieron al circuito automovilístico más importante del país de La Chutana.
“Al año se realizan 5 o 6 carreras de piques legales realizadas por Cadepor que se dividen en diferentes categorías. La categoría más rápida es donde compite Eduardo Ayulo”, explica el hijo de Galo Giraldez.
Uno de los propósitos de los piques legales, es también disminuir las carreras informales que se hacen en las calles y que ponen en peligro constante a personas que no tienen nada que ver con estas competencias y a los mismos corredores, que muchas veces ocasionan accidentes fatales.
Los pilotos que participan en las competencias automovilísticas saben que por más que exista la mejor seguridad, siempre hay factores de riesgo. Por otro lado, Cadepor siempre cuenta con ambulancias y bomberos en todas las actividades que organizan.