El descanso imperturbable de Michael Schumacher

Michael Schumacher.La posibilidad de un fugaz regreso del siete veces campeón electrizó el sector del motor antes del Gran Premio de Estados Unidos que se disputará este fin de semana en Austin.

La vuelta del campeón de campeones, aunque fuera por dos carreras, habría colmado los sueños de miles de aficionados y de los dueños de los derechos de retransmisión. Y no sólo por su figura, sino también porque el Mundial 2014 carece ya de emoción, con el título en el bolsillo de alemán Sebastian Vettel.

   Pero Schumacher, de 44 años, dijo "no" a la llamada de Lotus para suplir al finlandés Kimi Raikkonen, que se perderá las dos últimas carreras del año por una operación en la espalda. 

   "Él ya está en su nueva vida", dijo la mánager de Schumacher, Sabine Kehm. 

   Sin embargo, en la "nueva vida" del germano la palabra tranquilidad sigue siendo desconocida: es embajador de marcas, futbolista benéfico, sigue corriendo carreras en sus ratos libres y continúa siendo un imán para los patrocinadores. 

Pero Schumacher no sería Schumacher si no hubiera pensado al menos un instante en volver a competir. El alemán ya protagonizó un regreso a la Fórmula 1 en 2010 después de tres años retirado, pero no pudo sumar ninguna victoria más a su récord de 91 triunfos. 

El físico tampoco habría sido ningún inconveniente esta vez. "Me mantengo en forma, el deporte me divierte. Y no quiero tener unos kilos de más que algún día me tapen el cinturón", dijo Schumacher esta semana durante un acto publicitario. 

La oferta de Lotus hacia Schumacher es fácil de explicar: el ex piloto alemán es sinónimo de experiencia y de influencia en la parrilla. 

La escudería tuvo muy pocos días para encontrar un sustituto para Raikkonen, que será operado hoy en Salzburgo de un problema espalda y que estará cuatro semanas de baja. 

Como Schumacher mide sólo un centímetro menos que los 1.74 metros de Raikkonen, el cockpit de Lotus no habría que modificarlo demasiado. Pero no, en la "nueva vida" no hay Fórmula 1. 

"Amé la Fórmula 1, fue mi vida durante mucho tiempo, pero también estaba claro que esa fase demi vida tenía que acabar en algún momento", dijo Schumacher hace algnas semanas. 

Lotus, tras el "no" de Schumacher y de su compatriota Nico Hülkenberg, se decantó por la tercera opción: el finlandés Heikki Kovalainen.