Sin fiesta de coronación en Suzuka, porque las matemáticas no dan aún, Vettel desapareció en el avión privado de Kimi Raikkönen rumbo a su casa. El alemán quiere "un poco de calma" antes de que el 27 de octubre se proclame casi con toda seguriad por cuarta vez campeón del mundo.
"El cuándo no es tan importante. Lo principal es que ocurra", dijo un Vettel absolutamente distendido tras su estratégicamente brillante actuación en Japon.
El piloto de Red Bull puede permitirse el lujo de mostrar calma tras cinco victorias seguidas y nueve en esta temporada. Vettel tiene cuatro carreras para recorrer los ultimos milímetros que lo separan de su título mundial. "La mejor posibilidad de lograrlo es no pensar en el asunto", asegura el alemán de 26 años.
Diez puntos le faltan a Vettel para que el título sea suyo. Si se piensa en que en los 18 Grandes Premiso disputados hasta ahora sumó 297 puntos, un 19.8 de promedio, la lógica habla de una celebración en Nueva Delhi.
"No podíamos imaginarnos que Seb obtendría esa serie de éxitos, pero conduce, sencillamente, de forma magnífica", dijo el jefe de equipo de Red Bull, Christian Horner. La mejor prueba: con su botín de puntos, Vettel encabezaría también por si solo la clasificación de equipo, ya que suma exactamente lo mismo que los pilotos de Ferrari Fernando Alonso y Felipe Massa sumados.
Alonso ya ni mira la clasificación general, a pesar de ser el único que tiene posibilidades teóricas de alcanzar a Vettel. Con 90 puntos de desventaja, el español tendría que ganar tres carreras y quedar segundo en la otra para lograrlo, además de contar con el milagro de un Vettel sumando sólo dos puntos.
La última victorias del español fue hace cinco meses. "Ahora tenemos otros objetivos. Y cuando matemáticamente esté decidido lo felicitaremos", dijo la estrella de Ferrari en Suzuka cuando le preguntaron por el imparable alemán.
Vettel fue brillante en Suzuka. Esperó con paciencia a su oportunidad antes de que gracias a una mejor táctica en paradas de boxes superase a su compañero de equipo, Mark Webber, y al piloto de Lotus Romain Grosjean.
"No fue a golpes de martillo, sino con el bisturí", fue la síntesis del periódico británico "The Guardian" para comentar la victoria número 35 del alemán.
La sospecha de que Webber ayudó a Vettel con un innecesario tercer cambio de neumáticos fue rechazada de plano por la jefatura del equipo, mientras que el australiano declinó comentar el asunto. El veterano piloto de 37 años no siente el menor deseo de volver a pelearse con Vettel al borde del final de su carrera en la Fórmula 1. Prefirió despedirse para unas cortas vacacaciones en casa y "surfear un poco".
Y 2014 no se presenta mejor para los rivales de Red Bull, que confiaban en los profundos cambios de reglamento que entrarán en vigor la próxima temporada.
"La imbatibilidad seguirá. Son los otros los que deberán reforzarse mucho en invierno (boreal) para poder desafiarlos", opinó Niki Lauda, jefe del consejo de vigilancia de Mercedes.
No extraña entonces que el británico Lewis Hamilton, estrella de las "flechas de plata", contestase irónicamente "Navidad" a la pregunta de que objetivos tenía para el resto del año.