pastillas de freno

Cambiar las pastillas de freno: ¿cuándo?

La pastilla de freno se compone de un revestimiento y de un soporte metálico. Las pastillas tienen como función apretar la pista del disco de freno para crear una fricción capaz de ralentizar la rotación de dicho disco, solidario con la rueda.

 

Normalmente, un coche está equipado con dos pastillas de freno por cada disco, o sea, un juego de cuatro pastillas de freno por eje trasero y delantero. En algunos modelos de más potencia, puede haber un número mayor de pastillas. En cada frenada, esta fricción supone una pérdida de material del revestimiento de la pastilla y disco de freno. Por este motivo, la vida útil de una pastilla varía en función del número e intensidad de las frenadas.

Existen varias maneras de detectar la necesidad de sustituir las pastillas de freno.
Las indicaciones mostradas en el salpicadero

• Actualmente, la mayoría de los vehículos cuentan con un indicador de desgaste. Un testigo refulgente se iluminará en el salpicadero cuando las pastillas lleguen al final de su vida útil.

• El nivel de líquido de frenos también puede informarle respecto al desgaste de las pastillas. Cuando se utiliza, el pistón de la pinza de freno se desplaza para compensar la pérdida de material. Con cada presión sobre el pedal de freno, el cilindro maestro ejerce presión sobre el aceite del receptáculo de líquido de frenos y presiona sobre los pistones del estribo que atrapa los discos. Cuando se alcanza el nivel mínimo, un interruptor de nivel situado en el receptáculo ilumina otro testigo luminoso en el salpicadero. Si el nivel es bajo, las pastillas seguramente ya están gastadas.
Conviene entonces controlar el grosor del revestimiento de las pastillas de freno. Cabe señalar que un descenso del nivel de líquido de frenos también puede estar provocado por un escape en el circuito de frenos.

 

 

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