Se dice que a un mediano plazo los principales fabricantes de automóviles tendrán una vitrina mucho más amplia del coche eléctrico, catalogado como una herramienta del futuro que podría prevenir las grandes emisiones de gases nocivos. En un contexto más ambientalista, se viene debatiendo mucho sobre los beneficios y las grandes consecuencias que podría generar una réplica de ellos. Por ello, a continuación, te presentaremos una pequeña lista con las principales dudas:
‘Los coches eléctricos son demasiado caros’
Se conoce que la primera producción de un vehículo que recién está siendo lanzado al mercado tendrá un costo un poco más alto al común, puesto que nos encontramos en los primeros pasos de la producción masiva de las baterías de los coches eléctricos. Sin embargo, se sabe que con el pasar del tiempo los costos se equipararán a la de un vehículo de combustión. Para ello, especialistas del mundo automotriz han realizado cálculos. Ellos estiman que en un lapso de tres a diez años los precios se regularizaran.
‘Los coches eléctricos son demasiado contaminantes’
Solo para colocar un ejemplo, el Volkswagen e- Golf proporciona unas emisiones de 68g/km. Añadirle, asimismo, que los intereses actuales de las grandes firmas internacionales están en reducir la cantidad de gases tóxicos.
‘Un coche eléctrico no está preparado para tramos largos’
Una de las cosas que aún faltan potenciar en los coches eléctricos es el tema de la duración de las baterías. Esto es una verdad: los vehículos eléctricos aún no pueden recorrer grandes distancias, es decir, si abordamos uno, tendríamos que planificar bien el rendimiento de la pila y ubicar los estacionamientos de carga. Sin embargo, como indicamos en un principio: estos autos aún se encuentran en una etapa inicial y hay muchas cosas por perfeccionar.
‘La batería es un residuo tóxico’
El problema aquí es la visión del crítico, puesto que una pila de un vehículo eléctrico podría tener utilidad después de brindarle los beneficios a nuestro coche. Por ejemplo, se podría utilizar como un almacenador de electricidad estacionario o reciclar los metales de cobre, níquel o cobalto. Además, cabe señalar que la vida útil de una batería eléctrica es de veinte años. Entonces, cabe la probabilidad que en este plazo ya estemos hablando de nuevas tecnologías que nos permitan reutilizarla.