¿Cómo cambiar el líquido anticongelante del auto?

¿Cómo cambiar el líquido anticongelante del auto?

Aunque todos lo conocemos como anticongelante, es necesario saber que el nombre de este líquido es refrigerante.

El líquido anticongelante o refrigerante se añade al agua del circuito de refrigeración de los motores de los vehículos para que funcionen expuestos a temperaturas extremas. Se trata de compuestos químicos que se añaden a los líquidos para reducir su punto de solidificación, logrando de esta forma que la mezcla resultante se congele a una temperatura más baja. El refrigerante es un producto que juega un papel más importante en verano que en invierno, puesto que su función se realiza en el circuito que “refrigera” el motor. No obstante, en invierno también el líquido cumple funciones básicas para el funcionamiento y para la vida del motor.

A continuación, te contamos cómo cambiar el líquido anticongelante del auto y realizar su correcto mantenimiento en 5 pasos:

1. En primer lugar, es importante destacar que no existe una periodicidad exacta para sustituir el líquido refrigerante de tu vehículo, pero sí la necesidad de hacerlo, puesto que éste va perdiendo sus propiedades con el paso del tiempo. De esta forma, habitualmente se suele realizar el cambio cada 2 años o cada 40.000 km, garantizando así su conservación en perfecto estado.

2. En el manual de tu vehículo aparecerá el tipo de líquido refrigerante que deberás utilizar para el correcto funcionamiento. También es necesario tener en cuenta la temperatura de la región donde vives para elegir el más adecuado:

- refrigerante 10%: efectivo hasta -5ºC.

- refrigerante 20%: funciona correctamente hasta los -11ºC.

- refrigerante 30%: para temperaturas de hasta-18ºC.

- refrigerante 50%: de larga duración y adecuado hasta -37ºC.

3. Para realizar el cambio, lo primero que debes hacer es vaciar por completo el circuito refrigerante y así eliminar todo el líquido antiguo, que probablemente habrá perdido sus propiedades. Siempre con el motor frío, deberás abrir el sistema de refrigeración -mediante un tornillo o el mecanismo que use tu coche- y dejar que se vacíe por completo.

4. De la misma forma, te recomendamos que lo laves con agua a presión -con una manguera por ejemplo- para limpiar bien el sistema de refrigeración, manteniendo siempre el tornillo de vaciado quitado para que el agua pueda salir. En caso de que disponga de válvulas para purgar, también deberás hacer uso de ellas.

5. A continuación, cierra el tornillo o tapón de vaciado y empieza a llenar con el nuevo refrigerante el depósito de tu vehículo. Encontrarás unas marcas de mínimo y máximo que te indicarán los valores entre los que deberá estar el líquido anticongelante.

Por último, ya sea verano o invierno, revisa el nivel del líquido refrigerante una vez al mes y cuando quites el tapón ten cuidado con las salpicaduras porque podrían producirte quemaduras en la piel.

Por: José Martín Aquije Huayanca, Instructor de Mecatrónica Automotriz de IDAT

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